lunes, 20 de octubre de 2014

PITINES, MALETU




La Princesa Caradefresa se aventura por el libro de lectura a lecciones inexploradas, lo que no le es vetado, aunque tras algunas advertencias de que todavía no sabe leer. Ella lo niega rotundamente. Ya se sabe que aprendió a tocar todos los instrumentos en un solo día, y tras la primera clase de ajedrez ya salió sabiendo jugar.

La página en cuestión es la DRA-DRE-DRI-DRO-DRU (reto cognitivo donde los haya. Todo un hito en la vida de cualquiera. Quién no recuerda dónde estaba y qué hacía cuando tuvo que aprender dra-dre-dri-dro-dru.)

Tras las correspondientes líneas introductorias, aparece esto:

piedra


dromedario


La Princesa Caradefresa lee sin un atisbo de duda, marcando bien las sílabas.

ro – ca              ca – me – llo




Princesa Caradefresa, hija mía, de verdad que no tengo palabras.
 

2 comentarios:

  1. Bueno, no se le puede echar en cara que no tenga recursos... Besotes!!!

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    1. ... Y en general es muy difícil echarle nada en cara.

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