sábado, 16 de diciembre de 2017

ORIGAMI EXTREMO

Origami extremo. Literalmente:

No sé si me impresiona más el origami extremo o el lamparismo total.



Hijas mías: a mí tanto me da el origami extremo, con ramalazos de lamparismo total, como el macramé desmedido de la muerte. Dentro de mí hay una trastornada de los cursos que se apuntaría a un bombardeo. Si me lo pudiera permitir, íbais a ver. 

Aquí, practicando crochet bravío tridimensional


viernes, 15 de diciembre de 2017

MANTRA




Me encanta decir frases de madre. Me encanta. Mi madre no las decía. O por lo menos a mí no me las decía. Yo se las oí pocas veces, casi nunca. No tengo trauma ninguno con ser “la típica madre” ni en ningún momento me propuse no serlo. Así que me encanta. Me encanta con un encanto desacomplejado y liberador. A que voy yo y lo encuentro. Ni fiesta ni fiesto. Esto no es la pensión del peine. Tú te crees que soy el Banco de España. … Y mi preferida: si todos los demás se tiran por un puente, ¿tú también te tiras?

Te veo en tostada. Ahí me las den todas. Ni cine ni cina. Aversitecreesquesoytucriada. Este cuarto parece una leonera. Aquí  huele a tigre bengalí. ¿Qué hay de comer? Comida. Cuando seas madre comerás dos huevos. Ni chocolate ni chocolata. ¡Tengo frío! Pues vete al río.  Lo marrón del plátano es lo más rico. Pues haz un poder. El que come y canta algún sentido le falta. A mí lo que hagan los demás me da igual. No me digáis que no es bárbaro.

Si te duele la herida es que se está curando. Cuando veías la tele no te dolía/tenías hambre/lo que sea. Tienes más cuento que carracuca. Ni luego ni luega. Si estás mal para estudiar, estás mal para divertirte. El que sabe trasnochar tiene que saber madrugar. Creo que me van a dar puntos por usar esta.
Si me hubieras hecho caso otro gallo cantaría. Ni jopé ni jopá. Esto pasa ya de castaño oscuro. Algo habrás hecho. Ni jomamá ni jomamó. Me duele a mí más que a ti. Me cuesta a mí más que a ti. Ni manías ni maníos. El que no vale para comer, no vale para trabajar (la abuela Friga dixit). Si vuelvo a ver insérteseloquesea aquí va a haber más que palabras. Ni peros ni peras. ¿No tienes nada que contarme? Eso son dolores de crecimiento. Yo te lo digo, ahora tú verás lo que haces. Tu sigue así, que te vas a enterar de quién es tu madre. Que luego vienen los ayayays y los madremías. Y punto.



Porque sí. Porque no. Porquelodigoyoqueparaesosoytumadre. Ni esque ni esca. Que no os lo tenga que repetir.  

Porque yo lo digo, que para eso llevo toga.

Me encanta. Ojalá dijera más.




P.S.: Y recordad, si sale con barbas San Antón y si no la Purísima, pa ti tienes, y que sea la última vez que tengo que decirlo.


Hijas mías: 

1.- Yo nunca os diré que "os toméis rápido el zumo porque se le van las vitaminas". A estas alturas ya deberíais saber que lo que tenéis que hacer es comeros una naranja. Que no os vea yo bebiendo zumos, y de lo que se parece a los zumos ya ni hablamos.  

2.- Desde ahora os doy permiso para que os hagáis un blog en el que os metáis con vuestra madre y sus frases. Pero con gracia. Con estilo. Con corrección gramatical y sintáctica. Que se vea nivel. Un blog como para ganar el Nobel de los Interneses (que lo acabarán poniendo, y si no, al tiempo). Como hagáis un churro os va a faltar mundo para correr. 

3.- Podría ser peor. Podría recordaros constantemente que no se apagan los fuegos con alfombras persas. Así que ya veis, os quejáis de vicio.

¡Madres! Fuente



lunes, 11 de diciembre de 2017

GORJUSS



          Sábado de puente en Casacarné. Los seres humanos de menos de metro y medio (poco menos, no crean. Hay mujeres adultas que miden y pesan lo que las interfectas) comienzan a dar señales de nerviosismo pre-ReyesPapanoel.

Ah, es imprescindible señalar que estamos degustando una tabla de quesos en la que predominan los especímenes zamoranos. Nosotros somos así, muy de leche coagulada a la que le han hecho todo tipo de perrerías.

-        “Mamá, ¿dónde se fabrican las Gorjuss?”
 
Aquí las Gorjuss. Aquí unos amigos
-        “Pues no tengo ni idea, hija”
-        “Yo creo que las hacen en Zamora”
-        “¿En Zamora? ¿Cómo las van a hacer en Zamora? ¿Por qué crees que las van a hacer en Zamora, precisamente”
-        “¿Pues por qué va a ser mamá?” (con ese prepotente tono tan preadolescente de “esquehayquedecírtelotodomamá”): 
    “SAN – TORO.”
-        “Hija mía, creo que es lo más gracioso que has dicho en tu vida.”

Aquí no perdemos detalle.




Hijas mías: (modo madre on) a ver si ponemos la misma atención en clase, vamos, con la mitad me conformaba, que me tenéis frita con esos deberes que casualmente eran para ayer, o para dentro de una semana, pero al final no, y con esos exámenes que nunca se sabe cuándo son hasta que ya fueron. (modo madre off) ¿A que lo mola todo mi niña?